Palacio de Gobierno abrió sus puertas para fiesta de fin de año
Con un impresionante espectáculo de fuegos artificiales, el presidente de la República, Alan García, participó anoche con miles de limeños en la celebración del año 2010 y recibió el inicio de una nueva década, en el Patio de Honor del Palacio de Gobierno.
A las 19:00 horas de la noche de ayer Palacio de Gobierno abrió las puertas a todos los limeños para participar en la gran fiesta en la Plaza de Armas, y así recibir el nuevo año 2010.
En total participaron 120 músicos de la bandas de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú, que deleitaron a los concurrentes con lo mejor de su repertorio.
Para la ocasión, el Poder Ejecutivo dispuso un escenario en el Patio de Honor de Palacio de Gobierno, donde se desarrollaron los números artísticos de la noche.
Además, se instaló una gran campana en el ala oeste del Palacio y que sonó tras la cuenta regresiva de la medianoche.
A las 20:30 horas hizo su presentación la banda de música de la Policía Nacional; a las 20:50 hizo lo propio la banda de la Fuerza Aérea del Perú, y así sucesivamente hasta las 21:30 con las bandas de la Marina de Guerra y el Ejército Peruano.
Aparte de las bandas, se presentaron artistas como el nuevaolero Jimmy Santi, y el conjunto de cajoneadores Sangre Peruana.
Luego, a las 21:45 el animador Homero Cristalli puso en marcha la ceremonia del pago a la tierra, una reminiscencia andina que se hace presente en esta celebración.
Minutos antes de la medianoche, el dignatario departió con algunos ministros y funcionarios de la serie de canciones interpretadas por la orquesta internacional de Santiago Silva, que hizo bailar al público asistente.
Ya a las 23:57 horas de la noche empezó el tradicional conteo regresivo de los últimos diez segundo del 2009, y así dió la bienvenida al nuevo año.
Esta es la primera vez que el jefe del Estado participa de un acto celebración por año nuevo, y coloca de esa manera a Lima a la altura de las grandes capitales del mundo, que reciben un nuevo período con una cuenta regresiva.
El presidente García participó, por ejemplo, de esa cuenta hasta que la campaña acondicionada del Palacio de Gobierno tañó doce campanadas, para luego iniciarse un impresionante espectáculo de fuegos artificiales.