Los nuevos Wong de los Supermercados
Hace catorce años don Alfonso Wong abrió las puertas de su primer local en Campoy, San Juan de Lurigancho. Solo quería tener un market para abastecer de productos a los restaurantes campestres y chifas de Huachipa y alrededores. Sin embargo, a los vecinos les agradó que hubiera un lugar diferente donde comprar.
La aventura de los Wong en el rubro de supermercados empezó hace catorce años, cuando una de las hijas de Alfonso José Wong decidió abrir un supermercado en la zona de Campoy, en San Juan de Lurigancho.
El inicio no fue fácil, pues poco a poco tuvieron que ir aprendiendo de sus errores, aprender el 'know how' del comercio minorista, el trato con proveedores, cómo y cuándo lanzar una campaña, cómo colocar los productos, mejorar poco a poco el servicio al cliente, entre otros detalles. Así, en diciembre del 2007, los Wong dieron el salto y abrieron su segundo supermercado sobre 6.000 m2 de área construida en el cruce de la avenida Brasil y la calle Cusco, en Magdalena.
El supermercado demandó una inversión de unos US$3'000.000 y tiene 2.000 m2 de área comercial que incluye amplios pasillos y servicios complementarios como restaurante, juguería, pollería Las Canastas, banco Continental, spa, botica, lavandería y un estacionamiento subterráneo de 2.000 m2. Vale decir, nada que envidiarle a las grandes cadenas.
¿Seguirán estos nuevos Wong peruanos el ejemplo de Erasmo Wong y llegarán a formar una gran cadena que compita de igual a igual con los monstruos del comercio minorista internacional? Ese es el objetivo de Alfonso José Wong. Aquí sus impresiones.
¿Por qué deciden ingresar al negocio del comercio minorista?
Ingresamos hace catorce años porque el rubro de supermercados en ese momento no se había desarrollado en el país. En otros países el rubro supera hoy el 50% del mercado y desde que nosotros abrimos el primer autoservicio, no excedía el 20% de participación. Al cabo de 14 años el área de supermercados en Lima está en alrededor del 26%. Aún hay mucho por crecer.
¿Cuál es su propuesta frente a los demás?
Nuestras principales armas son calidad de servicio y precio.
¿Por qué demoraron tanto en abrir la segunda tienda?
El Candy de Campoy, fundado por mi hija, fue nuestra primera experiencia. Fue un laboratorio donde aprendimos a manejar y perfeccionar nuestro negocio. Cada vez nos volvimos más eficientes y recién allí me animé a abrir el segundo supermercado Candy.
¿Por qué Candy?
Es un nombre delicado. Su propio nombre lo dice, es dulce (Candy significa dulce en español).
¿Cuántos Candy más vienen?
Queremos abrir todos los que podamos. Actualmente estamos gestionando la compra de dos terrenos. En el próximo lustro la idea es abrir por lo menos una tienda por año. Sabemos que este rubro va a seguir creciendo y queremos ser partícipes de eso.
¿Ustedes tienen algún lazo familiar con la familia Wong?
No, absolutamente. El apellido es el mismo, pero no tenemos lazos familiares.
¿Qué opina de la venta de la cadena Wong?
Creo que no armaron los cuadros de reemplazos adecuadamente, por ello tuvieron que vender.
¿Hubieran hecho lo mismo ustedes de haber estado en lugar de los Wong?
No. Tenemos muchos sueños con este rubro. Sabemos que es un negocio a largo plazo. Nuestra idea no solo es ganar dinero, sino también hacer crecer a los pequeños productores peruanos. La idea es que ellos se puedan desarrollar como empresa dentro del autoservicio. Aquí no solo tenemos proveedores grandes con marcas poderosas como Gloria, Nestlé o Alicorp, sino también pequeños proveedores peruanos.
usted habló de cuadros de reemplazo. ¿Cómo se están preparando ustedes, que también son una empresa familiar.
Si. Los accionistas nos estamos preparando para el crecimiento temporal y estamos formando incluso cuadros de reemplazo externos. La idea es que la compañía continúe con su plan de expansión.
Ya están en la segunda generación. Se afirma que la tercera es la más complicada.
Así es. Por ello estamos formando un holding, que es una empresa creada por los accionistas con el fin de que sirva para la nueva camada. Esta empresa será la que administre y regule a las demás empresas que estén dentro del grupo. En el futuro, si el hijo de un accionista quiere formar una empresa, presentará su proyecto y los miembros del holding dirán si este va o no. Si procede, el holding será el dueño del 50% de la empresa. Tenemos asesores financieros y contables que ya trabajan en el tema. Ese es un tema prioritario para nosotros para evitar futuros problemas.